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Lo importante de serle infiel a los métodos de educación 

Escrito Por: Estéfano Fonseca. Estudiante de Comunicación Social.

En muchas ocasiones tendemos a pensar que ser infiel, es malo y que la palabra como tal solo se relaciona en los casos en donde una persona le pone cachos a su pareja. Pero la verdad es que la palabra infidelidad se puede usar en cualquier tipo de argumento y en algunos casos resulta siendo de vital importancia serle infiel a algo o alguien para poder aprender.

Desde que era un niño he tenido que ir viviendo diferentes tipos de cambios que me han fortalecido para poder estar donde estoy en el día de hoy, pero en muchas ocasiones, al darme cuenta el adelanto tan acelerado que ha tenido la humanidad desde que empezó un nuevo milenio, me he preguntado ¿eran mejor los métodos de educación que usaban nuestros padres?

Recuerdo que cuando estaba en primaria cada vez que me dejaban una tarea de matemáticas mi papá se sentaba conmigo a explicarme cómo podía sumar, restar o multiplicar. Él tenía un método muy efectivo, además de eso entretenido, y era contar las semillas de frijol o de lentejas que mi mama compraba para el almuerzo; creo que muchos de los que están aquí les enseñaron a contar de esa manera. Este era un método efectivo para aprender esta materia.

Después de contar con semillas aprendí a contar en un Abaco. A medida que iba subiendo de grado evolucionaba mi manera de aprendizaje y cada vez desarrollaba diferentes tipos de educación que agilizaban mis problemas y me daban mejores resultados; ya en casos de bachillerato se usaba la calculadora científica o los celulares que ya contaban con esta herramienta.

Poniendo otro ejemplo en donde la infidelidad a los diferentes métodos de educación también ha sido fundamental, en especial para nosotros como comunicadores sociales, es la manera de escribir. En tiempos remotos se usaban pergaminos y plumas que cada nada se tenían que estar humedeciendo con tinta. Tiempo después este método lo mejoraron al punto de inventar el papel y el lapicero, es un procedimiento que aún perdura mucho en los colegios y universidades, pero se le pone los cachos en algunos casos. Después se le dio espacio a la máquina de escribir, a mitad del siglo XX  llegó a ocupar un cargo fundamental en las labores de los colombianos.

Actualmente estas máquinas fueron reemplazadas por los computadores portátiles; son mucho más rápidos y aceleran el proceso de la escritura en cuanto a ortografía y puntuación, aunque en algunos casos aún hay personas que siguen usando las máquinas de escribir, como lo son los tinterillos que siempre se ubican al lado de la Gobernación.

A partir de estos ejemplos demuestro la importancia que tenemos nosotros como seres en desarrollo, fomentar en el ámbito educativo la deconstrucción, la cual consiste en deshacer sin destruir un sistema de pensamiento que se nos revela como único. Con esto quiero decir que se puede dar una mirada al contexto donde se vive, para partir de ello y realizar proyectos educativos humanistas y transformadores de nuestra realidad social.

Tengamos en cuenta que serle infiel a los métodos de educación, va mas allá de no valorar nuestra herencia, sino más bien de fortalecerla con nuevas técnicas; porque de nosotros se alimentarán cognitivamente las nuevas generaciones. La idea de esto no es olvidar nuestras raíces educativas, es evolucionar en un mundo donde todo va muy rápido

Seamos infieles pero no olvidemos por qué y para qué lo hicimos.

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Realizado por programa de Comunicación Social - UNIMINUTO. Centro Universitario Ibagué

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