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El valor del líquido preciado

Por: Mario Alberto Arroyo Castro

COIBA

En el complejo carcelario y penitenciario de Ibagué – Tolima más conocido como Cárcel del COIBA – PICALEÑA o techo azul viven aproximadamente 6000 personas privadas de la libertad (PPL), las cuales, durante un día normal al igual que usted, presentan unas necesidades básicas para poder subsistir (hidratarse, comer, dormir, aseo personal y local), estas, viven como se ve por televisión o por algún medio digital (internet) que usted conozca, así, tal cual, en hacinamientos, paredes grises, barrotes y eso sí, pasando muchas veces grandes necesidades, siendo el agua una de las graves problemáticas que afecta a este tipo de comunidad.

El agua, elemento primordial para la vida del hombre, los animales, las plantas y por supuesto la madre tierra, es entre los presos algo que nunca puede faltar durante el pago de su condena, la misma sirve para beber y calmar la sed, para refrescarse durante un día caluroso, para asear las wiperas (losa plástica de los presos), para mantener la ropa y sábanas limpias, entre otras más cuando una persona está encerrada entre estas rejas.

 

NO LLEGÓ EL AGUA

En la celda número 8 el reloj marca las 5: 30 Am y “chancleto” se levanta de su plancha (camarote en cemento) que está arriba de la de su compañero “mirolindo”, empieza a ordenar las sábanas y la almohada con la cual ha dormido, al rato se levantan los otros que viven en la celda “el enano, el flaco y el gordo”, para un total de 5 personas en un espacio que supuestamente está diseñado para 4, sin contar que las medidas de estos espacios son de 3 x 3 x 3, 3 de alto, 3 ancho y 3 de fondo, donde hay cuatro camarotes en cemento, una taza de baño y un lavamanos de acero inoxidable y un pequeño espacio de 4 repisas para poner la ropa. 

Se escuchan las llaves y poco a poco abren las rejas en el patio, algunos salen corriendo con sus canecas (pimpinas de aceite o clorox entre los 20 y 30 litros aproximadamente, estos fueron adecuadas quitándoles la tapa y poniéndoles una cuerda) para ponerlas en los sitios donde llega el agua (tubos o tazas de baños que antes servían como orinales, las cuales fueron adecuadas para poder recoger agua limpia), se forma para la primera contada, se hace la fila de 5 PPL y los cuentan, después de esto muchos corren a bañarse pero a esta hora del amanecer no ha llegado el agua como es de costumbre, así que algunos que tienen agua en sus canecas sacan un poco y se bañan para la jornada del día.

Todos se bañan con el agua de las canecas que tienen en la celda, “y es que en los patios de hombres si usted quiere tener 5 baldes con agua los puede tener, en patios como los de las mujeres solo les permiten tener de a uno”, los de la celda 8 quedan frescos y limpios para las labores del día, nada mejor que iniciar un día con el cuerpo sin mugre.

El reloj marca las 7 Am y la gente empieza a sospechar que algo ocurre, poco a poco se va gastando el agua reciclable de las canecas de 250 y 500 litros que se recoge con recogedores de escoba de las canaletas de los pisos del área de las duchas donde las personas se bañan, estas aguas sirven para bajar los orines y las heces fecales de las personas que han entrado al baño hacer sus necesidades desde que abrieron las rejas a las 6 am. 

8 Am y llega la segunda contada del día para el cambio de turno, después de esto se distribuyen los sagrados alimentos (el desayuno) mientras que otros poco a poco siguen bañándose con canecas y tarros de agua que tiene en sus celdas o fuera de ellas, por lo visto hoy no va a llegar el agua más de uno empieza a hablar sobre el tema. 

Pasa la mañana y el día ha estado soleado ya queda poca agua reciclable en las canecas, ya casi es hora del almuerzo y empieza a sentirse un leve aroma no muy agradable en el patio, el olor a materia fecal poco a poco va impregnando el área del primer piso del patio, llegan los alimentos y empiezan a distribuirse a eso de las 12:30 del mediodía con el bochorno que ha hecho y claro está con el olor a excremento. 

Chancleto y mirolindo recogen los almuerzos de los de la celda, sus otros tres compañeros (el enano, el flaco y el gordo) están en el área de educativas, dos son monitores educativos y otro trabaja en el expendio (venta de productos básicos que tiene el INPEC para los internos), normalmente el almuerzo llega a las 10 am y lo distribuyen a eso de las 11 am, pero hoy se demoró un poco más y es por la falta de agua.

Llegan las 2 de la tarde y nada que asoma una gota de agua en la tubería, el olor a heces está más alborotado que nunca y es que la taza de los baños no da abasto, tan así están los baños que haga de cuenta ver usted un “chococono”, que si tiene “ganas”, lo más probable es que se le quiten al ver tanto mierdero y moscas en ese sitio, uno oye frases como “mis respetos para el que cage en esas tazas socio”, “no marica, a mí se me espanto la cagada”, “llave es que ni cagando parado en esa taza me le meto”, esa es la cruda verdad de la situación.

Llegan los alimentos nuevamente, así se completa los tres golpes del día, son distribuidos a eso de las 3:30 pm y algunos a esta hora han agotado sus canecas de agua, otros debido al calor ya no tienen aguan en sus botellas para poder beber, así que toca aperarse de jugo del almuerzo para calmar la sed de la tarde, y más en ese pequeño horno de 3x3x3 donde llegan a vivir hasta 6 personas.

Gritan para la contada de la encerrada a eso de las 4:15 pm y algunos han preferido aguantarse las ganas de ir al baño a la espera de que al otro día llegue el agua, chancleto y mirolindo hicieron del cuerpo en la mañana, los otros tres hicieron sus necesidades en los baños del área de educativas, así pasa el día sin una gota de agua

 

CINCO DÍAS SIN AGUA

Ya han pasado tres días y no ha llegado el líquido preciado a los patios, se dice que hubo un daño en la motobomba y que hay varios bloques sin agua en la cárcel, para calmar la sed estos días se ha hecho a punta de jugo del almuerzo y de los jugos que dan de los refrigerios, muy poca gente se ha logrado bañar estos días y que decir del aseo de los baños.

El agua la han traído en las canecas de 500 litros en los carritos donde normalmente traen los alimentos, de los 4 carritos dos ya sacaron la mano y se dañaron por el peso del agua, dicen que el agua la traen desde los tanques principales que están casi en la entrada de la cárcel, antes han aguantado esos carritos con tanto peso y tanto trayecto.

El agua que viene de esos tanques la utilizan principalmente para bañarse y hacerle aseo a los baños, otros han decidido hacer sus necesidades en bolsas dentro de las celdas para evitar ir a los baños, normalmente se pone una cortina de entre las dos planchas, algunos ponen la bolsa en la taza del baño u otros la ponen en el suelo, se hace del cuerpo y se descansa después de tener esas ganas de defecar durante todo el día, algunos botan la bolsa por la ventana que va a dar a la parte de la Guayana (parte externa de la cárcel), otros la botan fuera de la celda para echarla al otro día en las canecas de la basura.

Sumado a la falta de agua está el calor que ha hecho por esos días, el sudor se pega al cuerpo y los aromas de las personas incrementan más por la situación que se vive, muchos lo están pensando para el día de la visita, faltan dos días para fin de semana y muchos están pensando en cancelarla para no tener que hacer pasar molestias a sus familiares, y es que “imagínese usted largar filas para poder entrar, el bochorno del día, el cansancio y la sed es duro por estos sitios”, ese es el motivo por el cual algunos han decidió dejar la visita para más adelante cuando se normalice todo. 

 

UNA SEMANA SIN AGUA

Ya van más de ocho días sin el líquido potable, y sumado a eso el agua en Ibagué está escaseando, el clima ha hecho que las fuentes hídricas estén bajas y no llega agua a todos los barrios de la ciudad, en especial al barrio Picaleña donde está ubicada la cárcel, el mismo se encuentra en la parte baja de la ciudad y es de los últimos barrios en recibirlo.

El INPEC se ha visto en la necesidad de llamar a los bomberos para solicitar el apoyo con los carro tanques de agua, sitúan los carros a las entradas de los bloques y con mangueras llega el agua a los patios, pero ha estado tan duro el agua en la ciudad que se han visto en la necesidad de aguas de lagunas y otros sitios para poder dar abasto a los barrios o comunidades donde no ha llegado el líquido.

Los alimentos demoran mucho más que nunca, por estos días solo han traído seco, la sopa nos la reponen con un huevo o una porción de más en el plato de comida, la gente en los patios se estresa más que nunca, hay mayor intolerancia debido al estrés, al calor, y los temperamentos no se hacen esperar, se habla que antiguamente por estos sitios la gente se peleaba a cuchillo por un tarro de agua, existe el mito que hay muerto por dichas peleas, y en estos días aunque ya no han vuelto a ver difuntos, si ha habido roces entre las personas en las filas por un poco de agua.

 

LLEGA EL AGUA

Ya han pasado 13 días sin agua, se dice que las motobombas ya están en funcionamiento y en la radio informan que el agua en la ciudad ya está mejorando poco a poco, estamos a la espera de que llegue el líquido preciado, pero hoy al parecer tampoco fue el día, son las 11 am y está haciendo un sol tremendo, han pausado todas las actividades de redención desde hace 5 días por la situación problema que se vive, esto parece que no tiene cara de mejora.

Pero ocurre un milagro, llegan las nubes y se oscurece el día, se escuchan truenos fuertes en el cielo, y muchos empiezan a gritar de alegría, “que llueva en COIBA” dicen, “que llueva papito DIOS”, entre otras más, y como por obra y gracias del espíritu santo empieza a llover, cae agua desde el cielo y se arrecia un aguacero de DIOS y patria, el agua cae por cantidades y las personas sacan sus baldes para recoger el maná que bendice la tierra, de las canaletas del techo se desborda el agua y cae como cascada al piso del patio, entonces muchos corren a bañarse y a jugar con el agua fría que calma el calor de estos días tortuosos, al parecer DIOS se ha apiadado de estas personas que estaban padeciendo por agua.

Pasa el rato y a eso de las 2 pm llega el agua en las tuberías, varias personas corren a llenar sus baldes, de esa forma se vuelve a la normalidad en los patios, el todo poderoso ha mermado el martirio con estas personas, algunos dicen haberse sentido como los que habitan la guajira, que sufren por la falta del líquido potable para sus necesidades básicas y no solo durante una época del año sino casi durante toda su vida.

En la cárcel se aprende el valor de un vaso de agua, y no solo de eso, sino de muchas cosas más (familia, alimentación, comodidades, entre otros), muchas veces las personas no lo entienden, y es que  lo tienen todo, se vuelve tan normal no pasar necesidades que no se es consciente del valor de las cosas, ahí es cuando cae como anillo al dedo la famosa frase célebre “no valoramos lo que tenemos hasta que no lo perdemos”.

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Realizado por programa de Comunicación Social - UNIMINUTO. Centro Universitario Ibagué

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