
Sobreviviendo con un salario mínimo en Colombia
La remuneración mínima, salario o sueldo mínimo, es esa cantidad básica de dinero que se le paga a todo trabajador pactada mediante negociación entre trabajadores y Gobierno nacional y en algunos casos sólo por este último a través de un decreto, cuya vigencia es de un año. Lo que toda persona esperaría es que ese ingreso económico mínimo fuera para satisfacer las necesidades normales de una familia, sin embargo, esto se ha convertido en una misión imposible.
El presente año, el salario mínimo para los colombianos quedó en 820.857, y de acuerdo con un estudio de Trabajando.com, más de la mitad de los colombianos se tienen que adaptar a vivir con ese salario mínimo que no alcanza para nada.
Lo primero y más costoso que hay que pagar con ese sueldo es el arriendo, pero le sigue el transporte de todos los miembros de la familia con ese mismo dinero, la alimentación de cada uno de los integrantes de la familia, que en la mayoría de los casos está conformada por un medio de tres a cinco personas, y hasta el vestido y calzado, y casi que se podría decir que con esos escasos 820.857 pesos, pensar en estudiar es un lujo que pocas personas se pueden dar.
Haciendo cuentas, un salario mínimo incrementó en $1.500 diarios para este año, pero con la subida de precios de todos los demás, es evidente que no hay bolsillo que soporte tanto y ahí es donde entra en juego la mayor característica del colombiano, ser “verraco” y poner en práctica algunas “estrategias criollas” para ahorrar y hacer rendir la platica.
Según Steven Suarez, estudiante de Administración Financiera si usted es estudiante y ya se gana un salario mínimo, debe priorizar los gastos, en ese orden de ideas la alimentación es la primera necesidad que se debe cubrir, después el arriendo y el dinero restante será repartido en los demás gastos como son los servicios públicos, la universidad y el transporte.
Para este estudiante, la mejor manera de distribuir bien los recursos, se debe distribuir el dinero en activos y pasivos, para no olvidar que cada peso con el que se cuenta debe ser usado racionalmente. en un activo y un pasivo, es decir; gastos y compras, por ello recomiendo racionalizar y mejorar los ingresos, con una estrategia de negocio o un segundo empleo si puede y hacer compras en plazas o a vendedores informales ya que en los supermercados de cadena es mucho más caro todo.
Ahorrar es el mejor hábito para cumplir los sueños y la mejor manera de afrontar las crisis, así que si puede ahorrar, aunque sea “algunos pesos” hágalo y pague deudas. Priorice los gastos, pagando lo que debe y cuidando de no aumentar sus obligaciones. El ahorro debe ser sagrado, el tiempo se lo va a agradecer.
Muchos hogares acuden a las famosas “cadenas” de ahorro, un método que consiste en reunir un grupo de personas y se determina una cuota fija mensual en la que todos los integrantes que participan deben aportar el mismo valor en una fecha específica.
El valor acumulado se va otorgando en un orden específico de acuerdo al sorteo desde el inicio de la cadena, pero tenga cuidado de que los recursos siempre estén en buenas manos, para que no le suceda que el dinero se pierda.
Reutilizar
Reza el adagio popular que, si usted es el menor de sus hermanos, muy seguramente habrá heredado la ropa, libros del colegio y otros enseres que ellos dejan de usar a medida que van creciendo, lo que puede también extender a sus otros familiares, vecinos y amigos.
Si necesita comprar, también puede recurrir a las tiendas de ropa de segunda, se sorprenderá con la calidad de la ropa que comprará y con sus precios.
Pero la estrategia del reciclaje aplica también para otras situaciones, como el reciclaje del agua de su lavadora para reutilizarla en los baños de su casa, lavar su carro, regar su jardín y lavar loza, esto le ayudará a economizar en la cuenta del agua y si quiere ahorrar más, desconecte todos los electrodomésticos mientras no se encuentra en casa y no duerma con el televisor prendido, para que pague menos en la luz, recuerde que cada pesito cuenta.
¡Sobreviva y resista!
No sea tímido, seguro que no son pocos los que necesitan estirar el dinero, así que haga equipo con alguien y aproveche las ofertas en los supermercados, en especial las que dicen que lleva la segunda gratis; si conoce a alguien que viva cerca de su casa o pase por allí para ir a trabajar, háblele y proponga ayudar con un poco de gasolina, a cambio de que lo lleven más rápido, a tiempo y por qué no, gratis.
Lo más difícil de hacer es no endeudarse, pero mejor evite hacerlo y mucho menos si son los famosos “gota a gota” porque no habrá dinero que alcance.